El acoso escolar se refiere al maltrato físico o psíquico sistemático a de uno o más alumnos hacia otro. Se trata de un fenómeno social que afecta a la salud mental de las víctimas y los agresores.

Existen distintos tipos de acoso escolar:

  • Físico: ataques físicos directos e indirectos, por lo general comienzan con juegos.
  • Acoso Gestual: expresiones faciales o gestos que transmiten mensajes de intimidación y miedo.
  • Aislamiento social: se excluye al niño de su grupo, afectando a su autoestima y autoimagen.
  • Amenazas: La fuerte demanda de dinero, bocadillos u otros objetos, por lo general obliga al niño a robar, generando por lo tanto cada vez más intimidación.
  • Humillación: chistes crueles, burlándose de los rasgos físicos o de personalidad de alguien, aficiones, familia, amigos, dificultades escolares, culturales o de fondo social.
  • e-bullying: el uso de páginas web, correos electrónicos y mensajes de texto hirientes, amenazas o intimidación, e incluso difundir rumores de alguien.

Las entidades certificadas en un sistema prevención acoso escolar, son un ejemplo de cómo llevar a la práctica con éxito, políticas, procedimientos y sistemas, para prevenir, gestionar y mitigar actitudes de acoso en la escuela.

Este modelo de gestión y su certificación, responde en sus bases al proyecto del Ministerio de Educación del Gobierno de España, relativo a:

“BUENAS PRÁCTICAS. Se reconocerá a nivel estatal a los centros que hayan mejorado su convivencia y se potenciarán los planes basados en criterios científicos; habrá un manual de atención a las víctimas y guías para padres y profesores, campañas de sensibilización y una aplicación informática con geolocalización. El plan será evaluado dos veces: una a finales de 2018 o principios de 2019 y otra en 2020.”